Enviado por: careaga@servidor.unam.mx
Mié, 9 de Ene, 2008 9:13 pm (CST)
Sexualidad y violencia son aspectos de la identidad de los varones que
Un estudio cuantitativo en adolescentes, realizado en Cataluña, publicado en la Revista de Terapia Sexual y de Pareja, núm 14, Dic. 2002. Madrid:
Asociación Española de Sexología Clínica (AESC), que consistió en pasar un
cuestionario de actitudes hacia la sexualidad a 522 chicos y chicas, de 15-20 años, apunta datos interesantes para la reflexión sobre la excesiva presencia de violencia contra las mujeres en el área de la sexualidad.
Según estos resultados, se observa una mayor propensión de los chicos,
independientemente de su edad y su categoría socioeconómica, a tener una
actitud favorable a la coacción y la violencia sexuales. Las puntuaciones de
los chicos siempre son más altas que las de las chicas y, la mayoría de las
veces, la diferencia es estadísticamente significativa.
Como ejemplo, puntuar alto en coacción y violencia significa tener y aceptar ideas como "una chica no tiene derecho a mostrar abiertamente su deseo sexual", "las chicas violadas se lo han buscado", "el sexo es un derecho de los chicos que éstos pueden ejercer utilizando la coacción sutil o forzando a la chica abiertamente" , "el sexo de una mujer se puede comprar con dinero", "Hay algunas chicas que sólo responden sexualmente si se utiliza un poco de fuerza", "Si la pareja están saliendo desde hace tiempo, es natural que el chico la presione para tener sexo", "cuando una chica dice NO en realidad quiere decir 'depende'.
Hoy en día, gracias a los aportes de los Estudios de Género, se conoce mucho mejor cómo se configuran la sexualidad masculina y femenina. Pero no hay que olvidar que una de las disciplinas que más han contribuido a su estudio ha sido el Psicoanálisis.
Freud tuvo el mérito en 1er lugar, de romper el modelo biologicista del siglo XIX, empeñado en establecer una diferencia radical de los sexos a partir de la anatomía, y en 2º lugar, de contradecir las tesis de la cercanía de la mujer con la naturaleza, pese a las consabidas declaraciones ilustradas de igualdad.
El Psicoanálisis, al posicioar la sexualidad en el terreno de lo psicológico y
no de lo instintivo, permite situar su desarrollo cercano al orden simbólico y
a la cultura. Así, en el ser humano no existiría una sexualidad disociada de
la persona como un todo. Esto significa que la sexualidad en el ser humano no es algo instintivo, considerando la definición de instinto de la biología,
como algo heredado, rígido y fijo dentro de una misma especie. En este
sentido, la sexualidad sería un componente más de nuestra identidad, una parte más de nuestra subjetividad.
Posteriormente, una parte del psicoanálisis ha ido integrando en su 'corpus' una perspectiva más relacional (menos individual), en la que se hace un
análisis de género y de poder respecto a las relaciones entre hombres y
mujeres, ocupándose entre otras cosas del desarrollo de la identidad en
función de las identificaciones con los roles y expectativas de género, es
decir, de "la vivencia personal del género" y de cómo los ideales de género
inciden en la conducta, la percepción de la realidad y la estabilidad
emocional.
En general realizando una revisión de literatura sobre esta cuestión (N.
Chodorow, E. Dio Bleichmar, C. Gilligan, O. Kernberg, J. Benjamin, L. Bonino), se extraen las siguientes conclusiones:
Las relaciones tempranas del niño/a con las figuras parentales y la
confirmación de la validez del sistema de género que van recibiendo a lo largo de la latencia y la adolescencia les proporcionan la identidad de género,
agresiva para los chicos e inhibida para las chicas.
Así mismo se confirma que el género va más allá de la historia individual de
cada persona y que se encuentra en las instituciones de la cultura (familia,
escuela, política): en los valores, en los ideales y en los mitos.
La construcción social de la sexualidad masculina se va a basar en esto
precisamente, en reprimir y suprimir una amplia gama de placeres sexuales en la medida que se interiorizan los roles de género. Por decirlo de una manera más simple, para un varón tiene más fuerza lo que se espera de él como tal, como un 'hombre de verdad', que la experimentació n de su propio placer. Fusión entre deseo sexual y expectativas de género que genera fantasías y formas de conducta dominantes y violentas sobre las mujeres.
En este sentido, el experto en masculinidades R. Connell, afirma: "Hay una
sistemática asociación entre poder y violencia, en ese sentido la violencia
que ejercería un varón sería avalada por el contexto social como forma de
reasegurar su identificació n con el rol que la cultura le otorga y valora como perteneciente al género masculino".
Hacer realidad esas fantasías fruto de la socialización de género, a menudo
encuentra dificultades en la realidad de la pareja (base de muchas de las
patologías sexuales masculinas), pero hay un mundo donde las fantasías
dictadas por el rol masculino aprendido siempre se cumplen. Ese es el mundo de la prostitución.
Es en la prostitución donde los dictados patriarcales adquieren su versión más dramática, ya que a la legitimación social del sometimiento y violencia sobre las mujeres, presentes en las demás esferas de la sociedad, se une en este caso la justificación del dinero por el 'servicio prestado'.
Por todo ello, los varones debemos tomar conciencia de que la prostitución es parte íntegra de la cuestión masculina, ya que sin demanda de prostitución no habría mujeres prostituidas. Sólo a través de este cuestionamiento se podrá deslegitimar la normalización de la demanda "sexual" masculina que propone la prostitución.
Se hace necesario revisar el modelo de sexualidad masculina y tener en cuenta las representaciones que en el imaginario social patriarcal legitiman la prostitución. Representaciones basadas en los ancestrales derechos de los hombres sobre las mujeres, en este caso, sobre el cuerpo de las mujeres.
Fuente: Portal de Hombres por la Abolición de la Prostitución
http://www.hombresa bolicionistas. org/tiki- read_article. php?articleId= 70









Meneame
del.icio.us


































No hay Comentarios »