CIMAC
* Esposas de migrantes, en grave riesgo ante el SIDA
-- La infidelidad de sus parejas, tema tabú
Por Leticia Puente Beresford/ corresponsal
Nueva York, 17 agosto 07 (CIMAC).- Cres pasó casi la mitad de sus 32 años
trabajando en los Estados Unidos en la recoleta de cosechas de California y
Texas, y en Nueva York y Chicago laborando en fábricas. Su esposa tiene
tres hijos de él. Pasó mucho tiempo solo y durante esos periodos se infectó
con el VIH.
"No sé cómo o dónde y con quién me contagié", dice Cres, quien habló con el
New York Times (NYT) bajo condición de no ser identificado. "No tengo idea
de cómo fue, y no quiero saberlo. Solo quiero salir adelante con mi vida",
indica.
Trabajadores inmigrantes como él, van a los Estados Unidos con sueños de
prosperidad, esperando regresar con dólares. Pero algunos regresan con algo
más: con VIH o SIDA.
La infección se está esparciendo en zonas rurales de México que no están
preparadas para sortear la epidemia, sobre todo donde la migración es mayor
hacia los Estados Unidos, afirman diversas investigaciones.
El SIDA se ha propagado en ambas fronteras, afirma el
NYT. La crisis está presente. Particularmente en México, el SIDA es tratado
bajo un estigma y se niega. Y en Estados Unidos, es asumido como un mal que
los inmigrantes traen al país.
En las zonas rurales mexicanas, el mayor riesgo de contraer el SIDA lo
tienen las mujeres que tienen relaciones sexuales con sus esposos
migrantes, encontró un nuevo estudio. Porque sus esposos se rehúsan a usar
condones.
Investigadores explicaron --dice el NYT-- que los inmigrantes tienen más
parejas sexuales que los que se quedan en sus casas, en su tierra.
Para las mujeres que migran, reporta el matutino neoyorkino, el camino les
trae el riesgo de ser violentadas y abusadas sexualmente, con el alto
riesgo también de contraer SIDA.
Para muchos inmigrantes que dejan sus casas y sus familias, el viaje es una
experiencia de soledad que los insita a tener nuevas relaciones en los
Estados Unidos.
Para México, el problema ocurre tanto en su frontera sur como en la norte,
pues son zonas que se han convertido en imanes para la prostitución y el
tráfico de drogas.
La migración enfrenta condiciones y experiencias que incrementan los
riesgos, dijo el epidemiólogo y director del estudio del SIDA de la
Universidad de California, George Lemp, quien se dedica al estudio de
contagio de esa enfermedad entre migrantes.
La y los inmigrantes son vulnerables, dice. Ellos están solos, están
expuestos a diferentes prácticas sexuales. Tienen barreras del lenguaje
para los servicios, existe mucha depresión, soledad y abuso, resumió el
experto.
Las cifras del SIDA en México son considerablemente bajas comparadas con
las de Estados Unidos, un poco menos de la mitad, de acuerdo con los
estadísticas de las Naciones Unidas del 2006.
La infección del VIH entre la población de 15 a 49 años en los Estados
Unidos es de 0.6 por ciento, comparada con México de 0.3 por ciento, dice
la ONU.
Nuestra preocupación es lo que pueda pasar en el futuro entre la población,
dijo el estudioso de Lemp, quien investiga y dirige el estudio de
inmigrantes con SIDA de los Estados Unidos y México.
LA MIGRACIÓN DEL SIDA
Los primeros casos diagnosticados en México de SIDA se encontraron en
inmigrantes en 1983, dicen las investigaciones. Desde entonces, los
estudios continúan mostrando que entre quienes migran a Estados Unidos hay
un porcentaje alto de personas que contraen la enfermedad.
Un estudio, financiado por California-México AIDS Initiative, encontró que
más de un tercio de inmigrantes que trabajan en los sitios de levantamiento
de cosechas en Los Ángeles han recibido propuestas de dinero por parte de
hombres para tener sexo. Y cerca de una décima parte de los inmigrantes,
desesperados por ganarse la vida, han aceptado, encontró el estudio.
Muchos inmigrantes cuyas esposas se quedaron tienen sexo con gente más
propensa a tener el VIH, cuentan con limitado acceso al servicio de salud,
apunto Jennifer S. Hirsch, profesora de Salud Publica de la Columbia
University y que escribió en The American Journal of Public Helth lo
anterior en junio de este año.
Ella encontró que los esposos inmigrantes que fueron fieles a sus esposas
constituyen los de mayor riesgo, pues buscan sexo con prostitutas en los
Estados Unidos y son quienes tienen menos relaciones prolongadas con otras
mujeres.
Hay hombres que se ausentan mucho tiempo y no se sabe qué ocurre lejos con
su sexualidad, pero el tema de la infidelidad frecuentemente es un tabú y
no se trata con sus esposas.
El New York Times dice que en el Hospital General de Puebla la doctora
Indiana Torreds mencionó que el 22 por ciento de mil casos de VIH y SIDA
que la clínica atiende pueden explicarse por la migración, la mayoría del
área de Nueva York.
En ese hospital, se indica, se construye un nuevo espacio para brindar
atención a esos pacientes.
Ahí, en Puebla, una mujer de 25 años de edad, quien pidió el anonimato,
dijo que su esposo la infectó después de que regreso de Washington.
Se dio cuenta de la infección del VIH tras dar a luz a su hija, quien nació
con el virus y murió. La otra hija, la mayor, también contrajo el virus. La
mujer y su esposo se separaron.
El gobierno mexicano, por su parte, está llevando a cabo un programa
dirigido a los inmigrantes 'Go healthy, Return healthy'.
El estigma que pesa sobre el SIDA en México no deja ver que los migrantes
pueden contraer el virus extra maritalmente.
07/LPB/GG
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