Christa Winsloe - Leedor.com
RIMA
Por Susana Guzner
Entre el karma y la infrascripta, Susana Guzner hace una acercamiento a
Christa Winsloe, una autora mítica que le abrió los ojos, los sentidos y la
pasión por la literatura, reafirmándola en la intuición de que una muy
singular predestinación la ha unido desde siempre a ella.
Christa Winsloe, el karma y la infrascripta
Desde hace años me persigue un sueño aterrador: atravieso un bosque nocturno
con otra mujer que no conozco pero no obstante, por intuición onírica, sé
que es mi amante, sé que huimos de algo o alguien y hasta huelo la amenaza
del peligro sórdido y brutal en la bruma. Súbitamente nos rodean un cuarteto
de desarrapados, nos apuntan con sus fusiles y lo último que recuerdo es a
mi amada agonizando sobre la hierba mientras percibo nítidamente el impacto
de las balas perforando mi abdomen. Caigo muerta. The End de la pesadilla.
Exactamente así murió la escritora y escultora alemana Christa Winsloe
(1888-1944) a manos de cuatro partisanos franceses quienes alegaron en su
defensa que ambas eran espías del Tercer Reich. Hecho radicalmente falso,
porque tanto ella como su amiga y también escritora, la suiza Simona Gentet,
colaboraban activamente con el maquis, figuraban en la lista de Goebbels de
"autoras indeseables" y carecían de "certificado de arias" pese a serlo.
Encuentro muy llamativas algunas coincidencias entre la biografía de Winsloe
y la mía propia. Mi reiterada pesadilla, sin yo conocer su historia, es
idéntica a su asesinato; huía, exilada de su tierra (como en mi caso),
perseguida por los nazis (parte de mi familia judía fue eliminada por las
SS), era escritora y lesbiana (más paralelismos) y si añado que fue
ejecutada en julio de 1944 y yo nací tres meses después. ¿Es demasiado
inverosímil suponer que "algo" trenza un hilo de oro con ambas vidas? Porque
hay más.
Ignoraba su biografía hasta hace relativamente poco, pero por alguna
estrafalaria cabriola de mi inconsciente esta mujer me ocupa obsesivamente
como si estuviera grabada a fuego en mi mesencéfalo. Conocía, eso sí, su
novela Mädchen in Uniform, una reescritura de la primigenia obra teatral
Ritter Nerestan (Caballero Nerestan), posteriormente rebautizada Gestern und
Heute (Ayer y hoy), y editada en Argentina como Internado de Señoritas. Fue
mi primera lectura lésbica allá por mis dieciséis años, y el lírico,
doliente y clandestino amor de la joven protagonista Manuela por su maestra,
la señorita Von Bernburg, era idéntico al que yo sentía por mi profesora de
Literatura. Singular coincidencia de tiempos y espacios, la lectura
predestinada en el momento exacto.
Poco puedo aportar sobre sus valores literarios. A saber donde recaló mi
manoseado libro - otra más de mis bajas de guerra y diáspora, como C.W. -
para poder releerlo y valorarlo. Recuerdo, eso sí, diálogos cortos, extensas
digresiones de Manuela y una atmósfera envolvente, insinuante, diciendo sin
decir, medias tintas, medias palabras.
"Aquello que usted llama pecado yo lo llamo la esencia del amor, que se
manifiesta en mil formas diferentes", explica la venerada profesora a su
alumna. Mi corazón latía enloquecido cuando leía frases como ésta y las
ponía en boca de mi propia amorosa. Finalmente la prusiana directora del
internado castiga la rebeldía de su pupila con un estricto aislamiento.
Desesperada, desposeída de la presencia de su idolatrada, la adolescente ve
en el suicidio su única salida y se arroja por las escaleras. Sin embargo es
salvada por algunas alumnas en el último segundo.
Esta es una de las diferentes versiones que la autora concibió para Mädchen
in Uniform, publicada en Ámsterdam en 1933. En otras, Manuela muere sin
remisión. También hay un beso entre ella y su maestra, unas veces en la
boca, otras un casto roce en la frente, algunos fragmentos varían de una
reescritura a la siguiente. C.W. se mostraba tan indecisa con esta obra como
con su propia vida sentimental, atrapada en la disyuntiva de sus emociones y
la estricta moral imperante. Pero a pesar de la estrechez de miras y la
consecuente censura del Tercer Reich, tanto la novela como su autora
obtuvieron un reconocimiento mundial inusitado para su época y temática.
Nacida en una familia de militares, desde pequeña fue recluida en un
Internado para formarse como madre de futuros soldados bajo una estricta
disciplina y subordinación. No obstante, Winsloe fue una de las grandes
pioneras de la rebeldía contra el statu quo revelando la existencia de
amores no convencionales ni políticamente correctos. A su pesar y cediendo a
las convenciones se casó con un adinerado barón húngaro, aunque el
matrimonio duró lo que un suspiro y al finalizar la guerra C.W. abandonó
Hungría y se trasladó nuevamente a Munich donde retomó sus aficiones
escritoras.
¿He dicho que Internado de Señoritas fue llevada al cine en dos ocasiones?
La primera en 1931, co-guionizada por la autora, bajo la dirección de la
francesa Leontine Sagan (y otro rizo que se riza, dado que mi madre se
llamaba. pues sí, Leontina, nombre nada frecuente para una argentina de la
generación del dieciséis). Los pro-nazis prohibieron su exhibición en sus
territorios, censurando así la manifiesta crítica contra el sistema prusiano
omnipresente y, por supuesto, su contenido lésbico. Hubo otra versión en
1958 con un reparto de lujo: Rommy Schneider y Lilly Palmer. Este último
film cruzó las carteleras argentinas como una estrella fugaz pero alcancé a
verlo unas nueve veces, pese a ser una versión baja en calorías y cero en
materias grasas de mi libro fetiche.
Winsloe viajó mucho, escribió poco y con suerte desigual. Convivió algunos
años con la periodista norteamericana y corresponsal europea Dorothy
Thompson, expulsada de Alemania por orden de Hitler, y más tarde, tras
varios escarceos amorosos siempre femeninos, con su última, in sensu
strictu, y fiel amante, Simone Gentet.
Siguiendo a Thompson se afincó en Hollywood, donde, además de crear guiones
intentó traducir al inglés su célebre Mädchen in Uniform, pero sus intentos
por escribir en otra lengua que no fuera la inglesa fracasaron. Cansada y
desilusionada regresó a Europa en 1935 y vivió entre Italia, Hungría,
Austria y Alemania. Escribió por entonces Life begins, novela de corte
autobiográfico -la historia de una escultora en busca de su propia identidad
como lesbiana ante la incomprensión general- más tarde retitulada Girl
alone. El personaje central es Eva-María. Y que vayan pasando más
coincidencias, porque las protagonistas de mi novela La insensata geometría
del amor se llaman. Eva y María.
En París concibió el guión de Muchachas desamparadas (Jeunes filles en
détress, 1939), un film que pasó totalmente desapercibido, así como
Passeggiera, publicada por la Editorial para Literatura de Exilio de Allert
de Lange, una novela corta nunca reeditada.
Pero si hasta ahora los indicios de una supuesta connivencia kármica entre
la autora alemana y mi propia vida bien podían ser fruto del azar, mi
intuición se trasmutó en certeza maravillada en la última edición de la
Feria Internacional del Libro en Franfurkt. Sí, un sino potente me une a
Winsloe, inútil negarlo, porque allí, en el stand de mi editorial alemana,
Daphne Verlag, estaban en un puesto de honor, lomo con lomo, mi
Unberechenbare geometrie der Liebe (La insensata geometría del amor) y.
Mädchen in Uniform - escamoteada al olvido por mi exquisita editora Susanne
Amrain -, cual si definitivamente nos hubiéramos encontrado acudiendo
puntuales a una cita nunca prefijada ¡Al fin juntas!
Creo más en la causalidad que en la casualidad. Las semejanzas biográficas,
coronadas con el orgullo de compartir catálogo con una autora mítica que me
abrió los ojos, los sentidos y la pasión por la literatura, me reafirman en
mi intuición de que una muy singular predestinación me ha unido desde
siempre a ella.
Y más abundo. Estoy convencida de que, en su particular lenguaje, nuestras
Eva, Manuela, María y la señorita Von Bernburg han hecho muy buenas migas.
Alumna y profesora se aman libremente y las cuatro intercambian confidencias
sobre sí mismas y sus autoras, ríen, festejan su libertad, bailan, brindan y
conspiran imaginado otro final nada trágico para Winsloe a la par que traman
el mío propio.
Afinando mucho el oído he podido enterarme de sus planes. Christa morirá, ya
centenaria, en brazos de su amada Simona contemplando el vuelo de las
gaviotas. El círculo kármico se cerrará definitivamente merced al amor de
nuestras criaturas imaginadas y mi atroz pesadilla se trasmutará en plácido
sueño arrullado por el mar infinito.
Una muerte muy dulce, que diría Simone de Beauvoir.
Susana Guzner es autora, entre otras obras, de La insensata geometría del
amor (traducida a varios idiomas), Punto y aparte, la pieza teatral
Detectives B.A.M. y 72 juegos para jugar con el tiempo (Editorial Popular y
http://www.autorasenred.com)
Sitio web: http://susanaguzner.com
La foto que acompaña esta nota es de Christa Winsloe a sus veinte años
(1888-1944)Nacida en Darmstadt, Alemania, asesinada en Cluny, Francia.
Nota publicada el 26-8-2006
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del.icio.us



































Fantástico artículo de la gran Susana Guzner, me ha encantado como su anterior del Leedor.com hablando de Patricia Highsmith. Trenza elegante y apasionadamente la vida y obra de Winsloe con su propia biografía sin quitarle protagonismo a la autora de la mítica novela Internado de Señoritas y transmite su emoción por compartir catálogo con una heroína de su adolescencia. Precioso texto.
Admiro profundamente a esta argentina brillante, profunda y sensible.De imprescindible lectura La insensata geometría del amor (¿alguna editorial seria la reeditará, por favor? No se encuentra por ninguna parte pese a que P&J sigue vendiéndola a escondidas y con cuentagotas) y del cuentario Punto y aparte, una muestra de calidad pocas veces igualada en la distancia corta tal es el relato, sin olvidar la desternillante pieza teatral Detectives BAM.
Espero nuevo libro, doñita, no se haga Ud. de rogar tanto y permítame felicitarla por su enorme talento.
Parecería que Susana Guzner te ha escuchado, Rebeca, porque en su web se anuncia nuevo libro para este mes de octubre. Seeeeeeeeeee!!! (Más datos y buenas nuevas en www.susanaguzner.com).
La novela se llama Aquí pasa algo raro, es una de comicidad y misterios escenificada en la ciudad de las Palmas, Canarias, precisamente donde vive ella.
La editorial se llama Les Rain, una bastante nueva de Barcelona, espero que llegue a Venezuela, porque de lo contrario soy capaz de irme nadando a España para conseguirla. ¿Se nota mucho que Guzner es mi hiper favorita? jajajaja.
Actualicemos:
1) Tenemos la suerte de que Susana ha vuelto a Argentina, según le oí decir en una entrevista, "por tiempo indeterminado" ¡Seeeeee! Señoras, a echarle las boleadoras, aprovechémosla al mango, que no se nos vuelva a escapar ;-)
2)Estupenda crítica suya en Leedor.com (llega y ya produce, que bárbara):
http://www.leedor.com/notas/2321---estaba_la_madre....html
3) In Spain ya está vendiéndose Aquí pasa algo raro y según mis fuentes ibéricas (ejem...)es ES-TU-PEN-DO. A ponerse las pilas las librerías argentinas, please, lo queremos.
Mas info: http://www.lesrained.com/aquipasa.htm
4) Se me acabaron las pilas a mí, jajaja
Cierto, Guzner ha vuelto a los pagos y me siento orgullosa de ella. Tengo la enorme suerte de haber leído Aquí pasa algo raro (esos amigos que viajan a Gallegolandia, jiji...) y me gustó muchísimo,a muerte, es una sátira despiadada a las mafias que trafican con los pobres desdichados africanos que intentan entrar en la refinada Europa.
De la novela me gustó todo: el manejo excepcional del lenguaje, la elaboración de personajes de insólita precisión (pero si hasta te parece tenerlos en tu living...), esos diálogos riquísimos y decidores, el ritmo imparable de la narración, la destreza para la ironía y la carcajada, la intriga que recorre toda la novela... En síntesis: una obra desopilante, de las buenas-buenas y te dejan con ganas de más.
Si tienen la ocasión de conseguirla no la dejen pasar. Sí, es una guita, pero París bien vale una misa, y Guzner, dos. jajaja